martes, 10 de marzo de 2015

Democracia Censitaria (1823-1848). La Presidencia de Carlos Soublette. Por Kelder Toti.

Democracia Censitaria (1823-1848). La Presidencia de Carlos Soublette.



                                         Por Kelder Toti.


                             

En 1822 ejerce funciones de Intendente del Departamento de Venezuela y se encarga de la dirección de la guerra en la provincia de Coro, donde operaban las fuerzas realistas bajo el mando del mariscal de campo Francisco Tomás Morales. El 20 de julio de ese año sorprendió y destruyó en Mitare la mejor parte de la caballería realista. El 7 de septiembre fue derrotado por Morales en el combate de Dabajuro. El 3 de marzo de 1825, por renuncia del general Pedro Briceño Méndez, fue nombrado Secretario de Guerra y Marina de la República de Colombia. En enero de 1830, al producirse la separación de Venezuela de la Gran Colombia, fue nombrado Secretario de Guerra y Marina de Venezuela.

En 1834 fue postulado candidato a la Presidencia de la República; siendo sus contendientes los generales Bartolomé Salom y Santiago Mariño, el abogado Diego Bautista Urbaneja y el doctor en medicina José María Vargas. Finalmente, Vargas fue el vencedor en los comicios electorales. En 1837 fue elegido Vicepresidente de Venezuela y asumió la Primera Magistratura por haber renunciado Vargas en 1836. Este cargo lo ejerció hasta el 28 de enero de 1839. El período Soublette se mantuvo en un ambiente tranquilo y durante su gobierno se ejecuta la repatriación de los restos del Libertador.En 1835 y 1836 cumplió las funciones de Ministro Plenipotenciario y Enviado Extraordinario de Inglaterra y España, con la importante misión de pedir a dichos Estados el reconocimiento de la Independencia de Venezuela.

En 1837 fue elegido Vicepresidente de Venezuela y asumió la Primera Magistratura por haber renunciado Vargas en 1836. Este cargo lo ejerció hasta el 28 de enero de 1839. El 26 de enero de 1843 asumió nuevamente la Presidencia de la República, al ser favorecido por la mayoría de los votos.El 26 de enero de 1843 asumió nuevamente la Presidencia de la República, al ser favorecido por la mayoría de los votos.

Durante su segundo periodo presidencial propuso el establecimiento de una paz sostenible, la libertad de los derechos de exportación, la mejora o construcción de las principales vías de comunicación con el mar, la reducción del gasto público y el pago puntual de la deuda contraída por el país. Entregó el poder el 20 de enero de 1847 al vicepresidente Diego Bautista Urbaneja, de quien lo recibió el 1 de marzo de 1847 el nuevo presidente José Tadeo Monagas.

Durante su segundo periodo presidencial propuso el establecimiento de una paz sostenible, la libertad de los derechos de exportación, la mejora o construcción de las principales vías de comunicación con el mar, la reducción del gasto público y el pago puntual de la deuda contraída por el país. Entregó el poder el 20 de enero de 1847 al vicepresidente Diego Bautista Urbaneja, de quien lo recibió el 1 de marzo de 1847 el nuevo presidente José Tadeo Monagas. En 1848 se hallaba en su hato en Chaguaramas cuando, el 24 de enero, se produjo el atentado por parte de los Monagas (José Tadeo y José Gregorio Monagas) contra el Congreso; hecho que indujo al levantamiento del general José Antonio Páez, a quien se unió el general Soublette en calidad de jefe de Estado Mayor. Derrotado con su jefe en la batalla de los Araguatos, emigró a Nueva Granada y se radicó en Santa Marta.

En 1858 regresa a Venezuela por invitación del general Julián Castro, jefe del Gobierno en aquellos momentos. En 1860 fue Senador por la provincia de Caracas y luego Secretario de Estado en el gobierno de Pedro Gual. Después del triunfo de la Federación, se apartó de la vida pública sólo para volver brevemente antes de su muerte, durante el gobierno de los Azules, liderado por José Ruperto Monagas (1869-1870).

http://www.venelogia.com/archivos/7685/. "Carlos Soublette, Presidente de Venezuela en dos periodos (1837-1839 y 1843- 1847)".
http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Soublette.  "Carlos Soublette".

Democracia Censitaria (1823-1848). Gobierno de José María Vargas. Por Kelder Toti.

Democracia Censitaria (1823-1848). Gobierno de José María Vargas. 


                                          Por Kelder Toti.


La primera fricción importante de Paéz con su sostenedor socio-político: el mantuanaje del centro del país, los exrealistas y canastilleros y los militares, se produce con motivo de las elecciones de 1834 para escoger a su sucesor constitucional.

José Antonio Páez prefería a un militar identificado con él y su obra, un hombre de tacto, con larga experiencia administrativa y buena imagen entre los civiles, considerado buen diplomático, austero, sereno y serio, entre otras cualidades; pero sobre todo una figura del “círculo de los fundadores de la patria”; ese hombre era el General Carlos Soublette.

El grupo del mantuanaje del centro del país, los exrealistas, comerciantes (canastilleros), los jóvenes de “la sociedad” y estudiantes de la Universidad, preferían al ilustre médico José María Vargas, al cual consideraban adornado de virtudes tales como la de ser un científico egresado de la Universidad caraqueña, con post-grado en Gran Bretaña (Edimburgo) y larga práctica en Puerto Rico y Venezuela. Un ilustre civil, sabio y emprendedor de obras de aliento progresista, como la “sociedad económica de amigos del país”. Así sectores civiles del país aprovechaban la división reinante entre los militares para presentar una alternativa de gobierno civil.

En la Venezuela de 1834, el papel protagónico de la vida política era ejercido por los jefes militares que habían tomado parte en la Independencia venezolana y de los otros países bolivarianos. Cuando se inicia el debate sobre los candidatos para el período presidencial (1835-1839), el nombre de José María Vargas comienza a ser nombrado con insistencia, especialmente entre los círculos intelectuales que expresaban una actitud antimilitarista. Por tal motivo, ciertos sectores de la sociedad venezolana que veían con desconfianza a esta multitud de hombres que tenían lógicas ambiciones políticas y de poder, trataron de reforzar el poder civil mediante la prestigiosa figura de José María Vargas.

En este sentido, la opinión pública caraqueña y nacional, comenzaron a presionar sistemáticamente a un reticente Vargas para que aceptara la primera magistratura, a lo que accedió finalmente. Fue electo presidente en las elecciones de 1834, voto ratificado por el Congreso el 6 de febrero de 1835 y se encargó de la presidencia el día 9 de febrero.

La rivalidad existente entre los militares que no admitían que los civiles ejercieran el poder en desconocimiento de su obra en la Guerra de Independencia, aunado a la pugna entre algunos civiles que apoyaron a José María Vargas, y a la indiferencia premeditada de José Antonio Páez, ocasionaron a ultranza y choques armados, que llevaron trágicamente a la deposición del Presidente de la República.

El 30 de marzo de 1835, 21 días después de juramentarse, el Presidente José María Vargas presentó su renuncia al Congreso, la cual no fue aceptada. Se mantuvo en su cargo hasta que la Revolución de las Reformas comandada por Santiago Mariño, lo despojara del poder el 8 de julio, por lo cual tuvo que exiliarse en Saint Thomas. Con la caída de Vargas, se presentó en el país un estado de anarquía, unos clamaban por el federalismo.

Mientras el General Páez derrotaba a los revolucionarios, Vargas fue llamado de nuevo al gobierno, recuperando la magistratura el 20 de agosto de 1835. Pero hostilizado constantemente desde el poder Legislativo, formado en su mayor parte por el grupo paecista, renunció irrevocablemente ante el Congreso el 24 de abril de 1836.

Los enemigos del sabio Vargas no le discutían sus méritos científicos, pero le “echaban en cara” el haber emigrado en 1813 (después del regreso de Bolívar a Caracas) y haberse residenciado en Puerto Rico (1817-1825) después de sus estudios en Edimburgo (1814-1817); alegaban además que éste dejó en Puerto Rico a su familia y sus bienes, regresando a su patria cuando la paz ya estaba asegurada (1825) para ser nombrado catedrático de la Universidad de Caracas en 1826 y Rector en 1827 (electo por el claustro) después de las reformas realizadas por Bolívar el año 27.

El tercer postulado que entró a disputar la presidencia fue el General Santiago Mariño, candidato de sectores militares (bolivarianos y antibolivarianos), y de personalidades del oriente del país básicamente; pero sobre todo, candidato de los enemigos de la postulación de Soublette a la que se consideraba continuista y paecista y más aún enfrentadas a la candidatura de Vargas a quien consideraban un civil advenidizo y sospechoso de emigrado realista. Para ese momento, sostenían los “mariñistas” era necesario que el jefe del país saliera del “círculo de los fundadores de la patria”, que eran los escogidos o llamados a preservar el precario orden recién constituido.

La candidatura del Dr. Vargas fue objeto de una violenta oposición por parte de los militares que apoyaban a Mariño. Según este sector a los militares les correspondía el derecho exclusivo de gobernar el país, por haber sido ellos, según pretendían, quienes conquistaron la independencia en los campos de batalla.

“En 1834 temían los militares que la República se convirtiera para siempre en una organización puramente civil, perdiendo ellos de este modo el derecho de dirigirla que creían haber adquirido en las guerras de Independencia.”

Por su parte los seguidores del Dr. Vargas defendían el derecho de los civiles a ejercer el gobierno. Alegaban que los militares debían volver a los cuarteles, ser garantes de la constitución y defensores de la soberanía, lo cual constituía su verdadero papel en la república.

Desde un principio sólo estos tres candidatos atrajeron la opinión mayoritaria del país. Sin embargo, la candidatura de Mariño se convirtió para los partidarios de Vargas y los de Soublette en el principal enemigo a eliminar en la elección.

Fue así que cuando el Congreso en febrero de 1835, procedió a perfeccionar la elección hecha por los colegios electorales de las provincias, sobre la base de los tres candidatos más favorecidos, en las primeras rondas algunos partidarios de Vargas (por instrucciones secretas) votaron por Soublette de manera que la elección se limitara a Vargas y Soublette, quedando Mariño de esa forma descartado.

La aparente imbatible candidatura Mariño perdió la elección por no alcanzar las dos terceras partes en los colegios electorales. Lo cual se logró anulando los votos de la provincia de Cumaná; todos mariñistas y llevando a cabo la maniobra parlamentaria señalada antes.

Los mariñistas quedaron hondamente resentidos de haber perdido a manos de un civil sin experiencia política y nulo pasado heroico que además insistió hasta el final ante sus partidarios para que no lo eligieran. Desde la campaña electoral y la subsiguiente derrota política, los mariñistas pronosticaban terribles conflictos para el país en caso de ser favorecido Vargas y no Mariño por el voto nacional.

Derrocamiento del Presidente Vargas.

No obstante la dura oposición militarista, el Dr. Vargas fue elegido Presidente de la República para el período 1835-39. Pero los caudillos militares que se habían opuesto a su candidatura, comenzaron a conspirar contra él y prepararon un golpe militar que estalló en Caracas en julio de 1835, a los cinco meses de haber asumido el Dr. Vargas la presidencia. Tomaron parte en este movimiento militar, conocido como “Revolución de las Reformas”, entre otros, los generales Santiago Mariño (candidato derrotado), Diego Ibarra, Justo Briceño, Pedro Briceño Méndez, Pedro Carujo, José Laurencio Silva. Los alzados controlaron la situación en Caracas, detuvieron al Presidente y al Vicepresidente y los expulsaron del país. Al pronunciamiento de los militares de Caracas, se unió el General José Tadeo Monagas en el oriente, y al igual que en 1831, proclamó la unión de la Gran Colombia, el régimen federal, el fuero militar y eclesiástico, y que los empleados públicos estuvieran en “manos de los fundadores de la libertad y antiguos patriotas”, esto es, según ellos, los militares.

El derrocamiento del Presidente Vargas. (Los Hechos).

“Una compañía al mando del Capitán Julián Castro se formó a la puerta de la casa de Vargas, con orden de no dejar entrar ni salir a nadie sin permiso de los revolucionarios. En las primeras horas de la mañana va a conferenciar con el cautivo Presidente el nuevo General Carujo. Es clásica en las tradiciones venezolanas la entrevista de este rebelde de oficio y el austero Presidente que se veía ahora secuestrado por la soldadesca. Empéñase Carujo en demostrarle que el único medio de evitar la guerra civil es renunciar a la Presidencia, alegando que el Gobierno estaba de hecho vencido, que los hechos son la fuente del derecho y la revolución el origen de todo gobierno, y que el hecho del 8 de julio iba a ser el derecho del día siguiente…Vargas opone a la brutal franqueza del soldado la calma entera del filósofo, y le contesta que el poder que está ejerciendo no es renunciable sino ante el Congreso, ni reconocerá nunca el Presidente de la República la autoridad de una revolución a mano armada.
¡Señor Doctor! –grita Carujo- El mundo es de lo valientes.
¡Señor Carujo! –replica Vargas- El mundo es del hombre justo y honrado.”
Al producirse el cuartelazo, el Presidente Vargas nombró a Páez Jefe del Ejército frente a los alzados que a su vez habían designado a Mariño como Jefe Superior de la revolución. Páez que se encontraba en uno de sus hatos en el Guárico, movilizó sus tropas hacia Caracas (los caudillos militares tenían sus propias fuerzas, formadas a menudo por los peones de sus hatos y haciendas), y se pronunció en favor del Presidente Vargas. En el camino sumó a sus fuerzas las de algunos jefes alzados en el centro y entró a la ciudad evacuada poco antes por los revolucionarios. 

Páez declaró restablecido el gobierno legítimo y, mientras regresaba del exilio el Dr. Vargas puso al frente del gobierno al General José María Carreño en su carácter de Presidente del Consejo de Gobierno. Luego optó por negociar con los alzados a los cuales, como en 1831, ofreció indultos y les garantizó sus grados militares y Propiedades a cambio de que se sometieran al gobierno y reconocieran su autoridad. En agosto del mismo año el doctor Vargas regresó al país y reasumió la presidencia hasta marzo de 1836, fecha en la cual renunció y se separó definitivamente del gobierno, dejando encargado al Vicepresidente Andrés Narvarte. Cuando terminó el periodo de éste, en enero de 1837, se encargo de la presidencia, una vez más, el General Carreño hasta el 20 de mayo, cuando habiendo sido electo Vicepresidente el General Carlos Soublette, asumió la Presidencia y la ejerció como encargado hasta que terminó el período en 1839.

La insurgencia militar contra el Presidente Vargas constituyó el hecho decisivo en este accidentado período constitucional. La lucha entre los caudillos militares se había impuesto y fracasaba el efímero ensayo de gobierno civil. El propio Presidente Vargas poco antes de asumir el gobierno, había denunciado a “los hombres que han creído que, Venezuela es su patrimonio”, refiriéndose a los caudillos militares que negaban a los civiles el derecho a gobernar y se disputaban entre ellos la dirección de la nueva República.

No obstante haber fracasado la revuelta, el Presidente Vargas no pudo terminar su período por falta de apoyo de Páez, quien pretendía, sin lograrlo, que el Dr. Vargas sirviera a sus fines políticos. El triunfo sobre los alzados no sirvió, pues, para afianzar al Presidente constitucional, sino más bien para fortalecer a Páez como caudillo. Estaba en juego en aquellos momentos la jefatura que Páez venía ejerciendo desde 1826. De haber triunfado la Revolución de las Reformas, Páez habría sido desplazado como caudillo principal por Mariño o Monagas. Esta circunstancia lo determinó a oponerse a los revolucionarios en la certeza de que su éxito lo afianzaría en el mando de la república. El triunfo le permitió, pues, apartar temporalmente a sus rivales militares y al mismo tiempo deshacerse del Presidente Vargas cuyo alto cargo pasó a ocupar el General Soublette, precisamente el candidato de Páez derrotado en las elecciones de 1834.

ECONÓMICO

El progreso del comercio exterior venezolano que se expresa a través del aumento del volumen y precio de las materias primas exportables a partir de 1831, contribuye a una notable mejora de la economía nacional en el marco de un conjunto de reformas, tales como la eliminación del diezmo y de la alcabala, la reorganización del sistema de recaudación fiscal, la abolición del Estanco del Tabaco y la sanción de la Ley de Libertad de Contratos el 10 de abril de 1834. La conjunción de estos factores económicos con la paz y la estabilidad política reinante bajo la conducción del general José Antonio Páez,   determinan que muchos hacendados decidan ampliar los cultivos con la esperanza de que el crecimiento de la demanda externa sería constante y por ello, solicitan préstamos o adelantos a los capitalistas, respaldados estos últimos por las nuevas garantías para el crédito.

Sin embargo, en el transcurso del año 1834 comienzan a perfilarse diversos síntomas desestabilizantes; entre ellos, el descontento de algunos militares que se habían destacado en el proceso independentista y el surgimiento de conflictos regionales, principalmente en el Zulia y en oriente. A ello se agregan los problemas económicos derivados de una crisis estacional que afecta principalmente la exportación de café entre los años 1834 y 1835. Paralelamente, algunos intelectuales imbuidos de ideas liberales se van apartando del gobierno y critican al régimen político vigente al cual califican de oligárquico,  bajo cuya protección, el sector de los comerciantes habría sido el más  favorecido por las reformas económicas mencionadas.

La campaña electoral: En la segunda mitad de 1834 se desarrolla el proceso electoral para designar el futuro presidente de la República. El debate se centraliza en torno a las candidaturas del general Carlos Soublette, del general Santiago Mariño y del doctor en Medicina José María Vargas.  El general Páez  apoya la candidatura de Soublette, hombre de su entera confianza; la candidatura de Mariño es apoyada por un grupo de civiles de pensamiento liberal y por un amplio núcleo de militares, grandes propietarios en su mayoría, destacándose  además  el apoyo de la región oriental y de su caudillo José Tadeo Monagas; los mariñistas consideran que en esta etapa de iniciación de la vida republicana, es necesario que gobierne una persona investida de prestigio militar y capacitada para  el concurso del ejército a nivel nacional. 

Por otro lado, el sector más  vinculado e identificado con los comerciantes propiciará  la candidatura de José María Vargas; sus partidarios interpretan que el sucesor de Páez  tendría que ser una figura imparcial, ajena a las revoluciones anteriores y a las luchas entre facciones y que, además,  cuente con el apoyo así sea tácito  de Páez,  quien deberá  permanecer como «espectador impasible» frente a la contienda.

En el transcurso del proceso electoral de 1834, se producen varios incidentes. Se registran disturbios en Maracaibo y un grave conflicto en el seno del Colegio Electoral de Carúpano, que culmina con la anulación de los resultados de la votación que había sido favorable a Mariño; este problema provoca el enfrentamiento del mariñista Andrés Level de Goda, presidente de la Corte Superior de Oriente, con el gobernador de la provincia de Cumaná,  coronel Eduardo Stopford, situación que constituye un factor sumamente irritante para la región oriental, ya que la medida de anulación adoptada por el gobernador y avalada por el Ejecutivo Nacional es considerada como un atentado contra los derechos políticos de los orientales.

Los resultados de esta controvertida campaña electoral son los siguientes: José María Vargas, 103 votos; Carlos Soublette, 45; Santiago Mariño, 27; Diego Bautista Urbaneja,  10; Bartolomé Salom, 10; Francisco Esteban Gómez, 5;  Andrés Narvarte,  1 y el general Tomás  de Heres, 1. Como ninguno de los candidatos obtuvo la mayoría necesaria, le correspondía al Congreso la resolución definitiva. De acuerdo con lo establecido por la Constitución, el 20 de enero de 1835 concluyó el período presidencial del general Páez,  quien fue reemplazado por el vicepresidente Andrés Narvarte. El 6 de febrero, se reunió el Congreso para perfeccionar la elección presidencial, resultando designado José María Vargas, quien asumió el cargo el día 9 del mismo mes; a su lado, por 2 años más,  continuaba Narvarte como vicepresidente. El nuevo mandatario integró así su gabinete: Antonio Leocadio Guzmán  en la Secretaría de Interior y Justicia; general Francisco Conde, en Guerra y Marina y Santos Michelena  en Hacienda y Relaciones Exteriores.

El gobierno: Desde el momento mismo de la proclamación de Vargas como presidente de la República, comienza a conformarse una fuerte corriente de oposición y a generalizarse un clima conspirativo, que deriva de las pugnas que se habían exteriorizado durante el proceso electoral de 1834. Poco tiempo después, en abril de 1835, se suscitó un fuerte enfrentamiento entre la mayoría del Congreso y el presidente, a raíz de las discusiones sobre la ley de impuesto subsidiario del 1% que se establecería en las aduanas para la apertura y mejora de los caminos, puentes y canales principales de las provincias.

Este proyecto que había tenido su origen en la Cámara  de Representantes, fue objetado por el Poder Ejecutivo,  bajo la consideración de que entre 1834 y 1835 se había producido un fuerte descenso de la producción, previéndose además  para 1836 una baja de las importaciones, por lo cual no sería conveniente gravar a estas últimas con un nuevo impuesto que disminuiría aún más,  según Vargas, los ingresos fiscales y afectaría, por lo tanto, la posibilidad de hacerle frente al servicio de la deuda externa. Después de considerar las objeciones del Poder Ejecutivo, ambas Cámaras  decidieron reafirmar la necesidad de aprobar el proyecto; finalmente Vargas aceptó que se convirtiera en ley, pero haciendo formal protesta en la cual sostenía que el Senado había violado el artículo 96 de la Constitución, al insistir en que se cumpliera y aprobara un proyecto de ley que ya había sido constitucionalmente archivado por esa misma Cámara.  

El 28 de abril, el Senado respondió a la protesta del Poder Ejecutivo, considerando que dicha conducta constituiría una amenaza para la independencia de los poderes constitucionales. El 29 de abril, Vargas presentó su renuncia a la presidencia, alegando que carecía de poder para contener las pugnas internas y conjurar los males que amenazaban la paz pública, pero no le fue aceptada.

La revolución: Paralelamente al progresivo desgaste del gobierno de Vargas, se estructuraba un movimiento revolucionario integrado por figuras que habían pertenecido tanto al «partido bolivariano» como a la línea antibolivariana, aunque todos coincidentes en su participación en las guerras emancipadoras. Entre sus principales jefes se destacaban Santiago Mariño, Diego Ibarra, Pedro Briceño Méndez, Justo Briceño, Luis Perú de Lacroix y Pedro Carujo.

En la región oriental, junto a José Tadeo Monagas, sobresalían los nombres de civiles como Estanislao Rendón y Andrés Level de Goda. En Caracas, la llamada Revolución de las Reformas estalló el 8 de julio. Ese día Pedro Carujo se apoderó del presidente Vargas en su casa, ocurriendo el célebre intercambio de palabras: «¿Doctor Vargas, el mundo es de los valientes?»; a lo cual Vargas contestó: «El mundo es del hombre justo» Vargas, junto con el vicepresidente Narvarte,  fueron embarcados esa misma tarde para la isla de Saint Thomas. Rápidamente,  el movimiento insurreccional se propagó por el interior, convirtiéndose el Zulia, oriente y Carabobo en los principales focos revolucionarios. 

La intervención militar a favor de la legalidad, por parte del general Páez,  quien había sido nombrado jefe de las Fuezas Armadas por el presidente Vargas, condujo finalmente a la derrota de los «reformistas». El día 28 de julio de 1835, Páez  entró triunfante en Caracas; el 20 de agosto, José María Vargas reasumió la presidencia y reorganizó inmediatamente su gabinete que ahora quedaba integrado por José Santiago Rodríguez en Interior y Justicia; Mariano Montilla  en Guerra y Marina y Santos Michelena en Hacienda y Relaciones Exteriores.

El movimiento revolucionario fue derrotado totalmente el 1 de marzo de 1836 en Puerto Cabello.  De todo este proceso salió muy fortalecida la figura del general Páez,  al demostrar su rol fundamental para la conservación de la paz y de la estabilidad interna. Sin embargo, la discusión en torno a las medidas que se adoptarían con los vencidos provocó un hondo desacuerdo entre Páez  y el círculo gubernamental. 

En tal sentido, el caudillo llanero se había caracterizado por su política conciliadora, como pudo observarse en el indulto que le otorgó a José Tadeo Monagas  en El Pirital, el cual provocó la protesta y la consiguiente renuncia de Santos Michelena. La posición moderada de Páez  se manifestó también en el indulto concedido a los «reformistas» que se rindieron en Puerto Cabello, el cual fue rechazado por el Congreso, planteándose  así un grave conflicto de poderes.

Por otra parte, algunos legisladores eran partidarios de aplicar la pena de muerte,  mientras que Vargas consideraba la necesidad de imponer severos castigos, aunque sin llegar a esa medida extrema. Después de prolongadas discusiones, se sancionó el 16 de marzo una ley, calificada por sus opositores de «monstruosa», o de «ley monstruo» que establecía como máximo  castigo para algunos de los jefes de la derrotada revolución el destierro perpetuo. Estos hechos conmovieron a la opinión pública, que se inclinaba mayoritariamente hacia la clemencia; los desacuerdos entre el presidente constitucional y el general Páez  desembocarían finalmente en la renuncia definitiva de Vargas, que fue aceptada el 24 de abril de 1836.

El vicepresidente Andrés Narvarte se hizo cargo del gobierno, quedando integrado su gabinete por José Santiago Rodríguez en Interior y Justicia, reemplazado poco después por José Bracho; Francisco Hernáiz  en Guerra y Marina y José Eusebio Gallegos en Hacienda y Relaciones Exteriores. El 20 de enero de 1837 concluyó, de acuerdo con lo establecido por la Constitución, el mandato de Narvarte, siendo sucedido por el general José María Carreño, en su calidad de vicepresidente del Consejo de Gobierno. Este último ejerció sus funciones con la colaboración de Felipe Fermín Paúl  como secretario de Interior, José Félix Blanco en Guerra y Marina y Manuel María Echeandía en Hacienda y Relaciones Exteriores. El 11 de marzo de 1837, el general Carlos Soublette fue elegido vicepresidente de la República, hallándose  en Europa; regresó poco después y como vicepresidente, el 10 de abril de ese año, asumió la presidencia de la República, cargo que desempeñó hasta concluir el período constitucional que había iniciado Vargas en 1835 y culminaba en 1839. 

Democracia Censitaria (1823-1848). Primer Gobierno de José Antonio Páez. Por Kelder Toti.

Democracia Censitaria (1823-1848).  Primer Gobierno de José Antonio Páez.


                                             Por Kelder Toti.



El Jefe militar del Departamento de Venezuela. Poco después de la Batalla de Carabobo, Bolívar nombró a Páez Comandante General del distrito militar que incluía las provincias de Caracas, Barquisimeto, Barinas y Apure. 

Páez salió de Valencia a los llanos de Calabozo para acabar con un levantamiento realista instigado por Morales desde Puerto Cabello. Ese mismo año, tras haber sofocado la rebelión, Páez volvió a Valencia desde donde vigiló el sitio de Puerto Cabello. Debido a una epidemia que azotó a su ejército causándole muchas bajas, Páez vuelve con su tropa a Valencia a principios de 1822. 

El 11 de agosto derrota a Morales en la Batalla de Naguanagua cerca de la población homónima, tras haber salido este de Puerto Cabello con el fin de tomar Valencia. Páez estrecha el sitio de la plaza en 1823 y el 7 de noviembre toma por asalto las últimas posiciones realistas en la ciudad. 

Enfrentamiento con Bogotá. 


 En 1825 se vivió un estado de emergencia en Venezuela por la actividad de algunas guerrillas realistas y la posibilidad de una invasión española desde Cuba, estos hechos motivaron a que el gobierno decretara una conscripción militar. Páez cumplió la orden de reclutamiento pero algunos excesos de sus reclutadores y la enemistad de la municipalidad de Caracas con él, le traen una acusación de la municipalidad a Bogotá por atropellos. 

Páez fue destituido de su puesto de Comandante General del Departamento de Venezuela y llamado a Bogotá para enfrentar un juicio. Inicialmente dispuesto a refutar los cargos, Páez cambió de idea tras el pronunciamiento favorable de Valencia, donde desconocen al nuevo comandante general Juan Escalona e instan a Páez a permanecer en el mando. 

El movimiento, conocido como La Cosiata se extendió por buena parte del departamento y estuvo cerca de estallar en una guerra civil, hasta que el Libertador que vino desde Perú se entrevista con Páez el 1 de enero de 1827 y decreta un indulto a todos los implicados y lo nombra Jefe Civil y Militar de Venezuela. 

Páez salió fortalecido del movimiento, restituido como Comandante General del departamento y visto como el hombre que podía enfrentar la política forjada desde Bogotá por Santander. Hasta La Cosiata, Páez fue muy respetado como guerrero gracias a sus rotundos éxitos militares. Pero a partir de entonces empezó a ser visto como un político, con el poder e ingenio necesarios para seguir y defender cualquier cambio, o la falta de los mismos, hechos bajo el orden constitucional. 

Páez salió de La Cosiata con más poder que nunca. Durante su estadía en Caracas, Bolívar le explicó el plan de la invasión a Cuba que estaría comandado por Páez con unos 10.000 infantes y 1.000 jinetes. El plan no se llevó a cabo. Ruptura con Bolívar y Colombia. 

Los años que siguen al fin del movimiento de la Cosiata ven intensificarse los sentimientos separatistas con Páez como jefe máximo de los que deseaban la secesión. A finales de 1829 una asamblea reunida en el convento de San Francisco en Caracas, desconoció la autoridad de Bolívar y del gobierno colombiano, y entrega el poder a Páez quien en un oficio dirigido a Bolívar lo insta a aceptar la separación de Venezuela.

 Primer periodo presidencial. El general José Antonio Páez, quien venía ejerciendo las funciones de jefe Civil Militar del Departamento de Venezuela (Caracas, Carabobo, Barquisimeto, Barinas y Apure) desde 1822, cargo que le fue confirmado por la Municipalidad de Valencia el 30 de diciembre de 1826, y ratificado por el Libertador en el mismo año, se alzó contra la autoridad de Simón Bolívar,

Se  estableció el 27 de diciembre de 1829, a la edad de 39 años, un Gobierno Provisional al constituirse en Jefe de la Administración, y al mismo tiempo expidió un decreto donde convoca a la elección de Diputados para un Congreso Constituyente que se reuniría en la ciudad de Valencia el día 30 de abril de 1830. 

 El 29 de enero de 1830, se abrieron las Asambleas primarias para el nombramiento de los electores que habían de designar en cada Provincia a los Diputados al Congreso Constituyente. Por falta del número legal de Diputados, ya que sólo asistieron 33 de los 48 elegidos, la instalación del Congreso Constituyente de Venezuela se efectuó el 6 de mayo de 1830 en la ciudad de Valencia, y el mismo día, los congresistas decidieron que, hasta que se resolviera otra cosa, el General José Antonio Páez continuaría en el desempeño de las funciones del Poder Ejecutivo.

El Congreso Constituyente de Venezuela sancionó el 22 de septiembre de 1830 la Constitución que debía regir la nueva República de Venezuela, la cual entró en vigencia el mismo mes. El primer Congreso Constitucional de la República de Venezuela se instaló en la ciudad de Valencia el 18 de marzo de 1831, y el 24 del mismo mes, fueron examinados por el Senado los Registros Eleccionarios y se practicó el escrutinio legal para elegir al Presidente de la República. 

Como era de esperarse, para el primer período constitucional de cuatro años, resultó electo Presidente de la República el General José Antonio Páez, quien obtuvo 136 votos (86,07%) de los 158 electores que sufragaron. Esta elección no fue más que el reconocimiento de una situación que se venía manifestando desde el año de 1826, ya que desde ese año, José Antonio Páez detentaba el poder material, y la República de 1831, no fue más que la expresión militar del caudillo llanero, con el apoyo de terratenientes y los militares anti-bolivarianos. 

Al día siguiente, se practicó la votación para elegir al primer Vicepresidente de la República, y como ninguno de los candidatos obtuvo mayoría legal, fue perfeccionada la elección y resultó designado por dos años, el Licenciado Diego Bautista Urbaneja. El 11 de abril de 1831, el general José Antonio Páez prestó juramento legal como Presidente Constitucional de Venezuela; un fragmento de su discurso ese día al tomar posesión del cargo: La verdad es que se abre entonces uno de los mejores periodos de nuestra historia, y precisamente en lo referente a la organización política y moral de la República. Prudencia, firmeza, probidad, sagaz apreciación de la imposibilidad de separarse por entonces del jefe militar, pero a la vez valeroso propósito de vigilarlo y reducirlo; entusiasmo laborioso y consecuente para trabajar por una administración pública eficaz y equilibrar la libertad y el orden, tales fueron las virtudes de aquella generación, que logró convertir en un movimiento patriótico y legalista la desmembración de Colombia, iniciado bajo tan funestos auspicios ... 

Para las elecciones presidenciales del período 1835-1839, el presidente Páez apoyó al General Carlos Soublette. El 28 de enero de 1833 se reunió el Congreso Constitucional y se votó para elegir al Vicepresidente de la República para el período 1833-1837. Los votos de los electores se repartieron así; General Carlos Soublette 52 (29,21%), Doctor Andrés Narvarte 31 (17,41%), General Bartolomé Salom 21 (11,79%). 

Como ninguno de los candidatos obtuvo las dos terceras partes de los votos requeridos por la ley, el Congreso realizó una nueva elección entre Soublette y Narvarte, siendo electo este último Vicepresidente de la República. El presidente Páez gobernó con una paz relativa durante su período, y logró una leve recuperación de la economía devastada por la guerra. Sin duda alguna, bajo su dirección se constituyó la República. 

Sin embargo hubo que hacer frente a las revoluciones, como la encabezada en Oriente por el general José Tadeo Monagas; la de Caracas contra los mantuanos en 1831, y la de Gabante en 1834, y a dificultades de orden político, auspiciadas por militares descontentos: unos por no intervenir directamente en la administración pública, otros por grupos civiles y miembros de la comunidad universitaria, apoyando al médico José María Vargas a pesar de la renuencia de éste a aceptar su postulación. Los militares descontentos con el régimen auparon la candidatura del General Santiago Mariño. 

 Características del primer gobierno de José Antonio Páez. El 24 de marzo de 1831 Páez es electo presidente constitucional de Venezuela por 136 votos de los 158 sufragantes surgidos de lasasambleas electorales. En este primer gobierno, lleva a cabo una labor organizadora del Estado, con medidas administrativas en materia de impuestos, inmigración, liberalización del crédito, educación, ordenpúblico, y asuntos internacionales. 

Durante este período, Páez enfrenta dos crisis: la resistencia a jurar la constitución por parte del Arzobispo de Caracas, Ramón Ignacio Méndez, que terminó con laexpulsión de éste, y el alzamiento de los generales José Tadeo Monagas y José Gregorio Monagas (primero con el pretexto de restituir la Gran Colombia y luego en favor de la autonomía de un EstadoOriental) que fue contenido militarmente y concluyó con un convenio entre Páez y los jefes orientales. En 1835 entrega el poder a José María Vargas. 

A partir de 1830, empieza un período nuevo para Venezuela conocido con el nombre de Venezuela agropecuaria. La base de la economía en esa época dependía de las actividades agrícolas y pecuarias. Las tierras, hatos y haciendas se encontraban enpoder de pocas manos, los latifundistas. La mayor parte del ingreso del país dependía de la exportación del café y cacao. Además, la mayoría de la población vivía en el campo y su subsistencia dependíade las labores del mismo. Sin embargo, en esta Venezuela sobresalen algunas características especiales como son: el asentamiento de las clases sociales, caudillismo y surgimiento de partidospolíticos, entre otras. 

La compleja estructura social generó serios conflictos políticos y sociales, así como contradicciones entre las clases existentes, unos tratando de defenderse de los otros,especialmente por la actitud manifiesta del gobierno al favorecer al sector el mercantil. En abril de 1826 se inició "La Cosiata", movimiento que lo tuvo como jefe indiscutible y que rompió relaciones con el gobierno de Bogotá, a la cabeza del que se hallaba el vicepresidente Santander, planteando la separación de Venezuela de la Gran Colombia. 

El regreso de Bolívar desde el Perú, quien asumió en Bogotá la presidencia de la República, cortó por el momento el proceso separatista. Al salir Bolívar para Bogotá a mediados de 1827, Páez vio reforzada su posición en Venezuela y, sin enfrentarse abiertamente al Libertador, fue aumentando el poder real que ejercía. Renació entonces el sentimiento separatista, que finalmente en noviembre de 1829 desconoció la autoridad de Bolívar y de los órganos de Bogotá, entregando el poder a Páez, consumándose de esta manera la separación de Venezuela de la Gran Colombia. 

Cabe destacar que para esas fechas Bolívar ejerció una dictadura de dudosa legitimidad y solo proclamada por la Municipalidad de Bogotá. Ejerció de 1822 hasta la sedición de Venezuela de Colombia el cargo de Jefe Civil Militar del Departamento de Venezuela. Presidencias. El 24 de marzo de 1831 Páez fue electo presidente constitucional de Venezuela por 136 votos de los 158 sufragantes surgidos de las asambleas electorales. En este primer gobierno, llevó a cabo una labor organizadora del Estado, con medidas administrativas en materia de impuestos, inmigración, liberalización del crédito, educación, orden público, y asuntos internacionales. 

Durante este período, Páez enfrentó dos crisis: la resistencia a jurar la constitución por parte del Arzobispo de Caracas, Ramón Ignacio Méndez, que terminó con la expulsión de éste, y el alzamiento de los generales José Tadeo Monagas y José Gregorio Monagas (primero con el pretexto de restituir la Gran Colombia y luego en favor de la autonomía de un Estado Oriental) que fue contenido militarmente y concluyó con un convenio entre Páez y los jefes orientales. 

En 1835 entregó el poder a su oponente José María Vargas. Ese mismo año aplacó la insurreción militar conocida como la Revolución de las Reformas, colocándose del lado del gobierno constitucional y del derrocado presidente. En 1838 fue electo para una segunda presidencia que asumió el 1 de febrero de 1839. En este nuevo mandato siguió ocupándose de la educación, el crédito exterior, la deuda pública contraída por la antigua República de Colombia y repatrió los restos mortales del Libertador. En enero de 1843, fue sustituido en la presidencia de la república por el general Carlos Soublette. 

PERIODO PRESIDENCIAL Año 1830 Aspecto Político: La asamblea de San Francisco, reunida en Caracas proclamó al general José Antonio Páez, de 41 años de edad, como jefe superior civil y militar de toda Venezuela, que se separaba de hecho de la Gran Colombia. El 13 de enero de 1830, se constituyó un gobierno provisional, presidido por Páez, con Miguel Peña en Interior, Justicia y Policía, Diego Bautista Urbaneja en Hacienda y Relaciones Exteriores y Carlos Soublette en Guerra y Marina. 

Las asambleas electorales se congregaron el 27 de febrero y designaron los diputados a la Constituyente de Valencia. Se reúne por primera vez el 6 de mayo, reconoce la jefatura de Páez, nombrándole presidente provisional y dicta la nueva Constitución, que éste último sanciona y jura el 22 de septiembre de 1830. Desde su primer mensaje, el 30 de abril de 1830, Páez había manifestado su voluntad de someter su espada, su lanza y sus triunfos militares a la más respetuosa obediencia a las decisiones de la ley, disposición pacificadora que, de un modo u otro, opera en aquel instante ante los hechos insurreccionales de Orituco y Río Chico, cuyos jefes, Julián Infante y Lorenzo Bustillos, decían defender la integridad de la Gran Colombia y la gloria de Bolívar. 

En octubre se crea la Academia Militar y en noviembre ocurre la sublevación de Siquisique, extinguida casi de inmediato. Ese mismo mes, el arzobispo de Caracas y los obispos de Mérida y Guayana se niegan a jurar la Constitución, por cuyo motivo se les extraña del país. Año 1831: Aspecto Político: En enero, el gobierno provisional sufre la más grande embestida, esta vez por parte de los hermanos José Tadeo y José Gregorio Monagas, quienes, inicialmente bajo el pretexto integracionista, luego con la bandera del regionalismo, proclaman el Estado de Oriente con el nombre de República de Colombia, integrado por las 4 provincias orientales, de las 11 que establecía la Constitución para todo el país. 

En marzo de 1831 ocurre la instalación del Congreso de Venezuela. El 24 es elegido Páez presidente constitucional con 136 de los 158 sufragantes, en votación indirecta y comisiona ante los insurrectos a Andrés Narvarte y Alejo Fortique, quienes fracasan en sus intentos y en su lugar, al ministro de Guerra, general Santiago Mariño, que el Congreso destituye ante un supuesto entendimiento con los alzados, a quienes enfrenta directamente Páez, hasta lograr una entrevista en Valle de la Pascua. El 24 de junio de 1831, con José Tadeo Monagas quien se somete a la ley. 

El Congreso, enterado del pronunciamiento hecho el 4 de abril anterior por la provincia neogranadina de Casanare, solicitando incorporarse a la República de Venezuela, declara que no puede admitirla, pues respeta el principio jurídico del uti possidetis juris. El 30 de mayo se acuerda la instalación de los poderes públicos en Caracas. Aspecto Social: En el mes de junio se levanta la prohibición de Matrimonio entre súbditos españoles y ciudadanos de Venezuela. Se había afirmado aún más el poder de estos grupos con la ley de liberación de esclavos de octubre de 1830, que elevó de 18 a 21 años el servicio de los hijos de las esclavas. 

Se decretan medidas anticonspirativas y un permanente proceso institucionalizador, a través de la creación de la Academia Militar de Matemáticas. Con sus actividades, la Sociedad Económica de Amigos del País, fundada en 1829, promueve nuevos métodos agrícolas, distribuye semillas seleccionadas, imprime cartillas de agricultura y de otros oficios, crea escuelas de artesanos, redacta proyectos para un nuevo sistema monetario y el establecimiento de Bancos. 

En noviembre de 1831, atiende Páez personalmente la pacificación del bandido realista Dionisio Cisneros, al obligarlo a negociar con él a través del recurso del compadrazgo. Aspecto Económico: Se aprueba un Tratado de Amistad, Comercio y Navegación con los Países Bajos y se decreta la extinción del derecho de alcabala en todas las ventas. Durante los años finales de la Gran Colombia y sobre todo, a partir de 1830, Venezuela se integra plenamente a la economía mundial, ya que se abren y fortalecen relaciones comerciales con Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia, Dinamarca, Holanda y las Ciudades Hanseáticas, por lo general a través de las colonias de esas potencias en el Caribe, no obstante alguna pequeña fricción como la producida con Estados Unidos por la protección de su mercado interno. Venezuela sigue exportando algodón, añil y café, el cual desplaza al cacao como principal producto de exportación. 

El movimiento comercial es incrementado por la eliminación de todos los derechos de exportación para el añil, el algodón, el cacao y el café y la reducción de aquellos pagados por el ganado en pie y los cueros; estas son medidas que favorecen los privilegios de hacendados y ganaderos, sector al que Páez está incorporado por la adquisición de la hacienda La Trinidad en los valles de Aragua y los hatos de San Pablo y Mata de Totumo en los llanos.  

Año 1832 Aspecto Social: En 1832 se funda el Colegio Nacional de Trujillo, es creada la cátedra de Cirugía de la Universidad de Caracas y comienza un período de transformación de la Universidad de Mérida, bajo la rectoría del sacerdote Ignacio Fernández Peña. Aspecto Político: El 18 de abril de ese año, es dividida la República en 3 distritos judiciales: oriente, centro y occidente. Aspecto Económico: Son extinguidos los impuestos que se pagaban a la Iglesia; es autorizada la importación de frutos, efectos y manufacturas españolas, siempre que se haga en buques neutrales y se permite el ingreso de súbditos españoles que deseen establecerse o negociar en el país. Ocurre también el retorno de los obispos que habían sido expatriados en 1830. El 29 de abril el Congreso reconoce a los nuevos Estados de la Nueva Granada (hoy Colombia) y del Ecuador. 

 Año 1833 Aspecto Social: La tranquilidad republicana es apenas alterada en 1833 por el alzamiento de Cayetano Gavante, por cobro de servicios militares, en el alto llano; apresado en abril de 1833, Cayetano Gavante es liberado por su hermano Guillén, quien asalta la cárcel en junio; ambos perecerán días después, en Guayas el primero, y cerca de El Sombrero el segundo. En 1833, se estimula la educación pública, al designarse patronos de ésta a quienes la fomenten con 10 pesos anuales. Son fundados los colegios de Margarita, El Tocuyo, Carabobo y Coro, a los que se agregan, en 1834, los de Cumaná y Guayana. Se decreta la formación de la Biblioteca Nacional, con una partida para la adquisición de libros, pero no se lleva a la práctica. Se instala en Caracas el ex militar realista Feliciano Montenegro y Colón, a quien Páez confía la educación de sus hijos, para que, con los ingresos por ese concepto, alquile una pequeña casa matriz de lo que será el futuro colegio Independencia. En diciembre de 1833, varios aficionados en Caracas fundan la Sociedad Filarmónica que ofrecerá mensualmente un concierto; dicha Sociedad es reorganizada en 1834, días después de que la Sociedad de Amigos del País funde una escuela de música bajo la dirección de Atanasio Bello Montero. 

Aspecto Económico: El 22 de marzo se libera de trabas el cultivo del tabaco, señalándose el 15 de octubre para que sean extinguidos todos los estancos y administraciones de esa renta. El 6 de abril el Congreso autoriza al Poder Ejecutivo a promover e iniciar con los gobiernos de la Nueva Granada y del Ecuador las estipulaciones necesarias para la liquidación y división de la deuda general contraída por Colombia, así como los derechos y acciones comunes. 

Aspecto Político: Diciembre de 1833, fue concluido en Bogotá un Tratado entre el representante de Venezuela Santos Michelena y el de Nueva Granada Lino de Pombo; ese Tratado que, entre otras cosas, fijaba los límites entre las 2 naciones, nunca entró en vigencia, pues no fue ratificado por el Congreso de Venezuela. Año 1834. Aspecto Económico: El 3 de enero de 1834, se firma el Tratado de Amistad, Comercio y Navegación con Francia. El 17 de marzo, se destinan partidas para sufragar gastos de la inmigración canaria. El 5 de abril, se abre un anticipo de 40.000 pesos para los empresarios del primer camino carretero proyectado en el país. 

El 10 de abril, se sanciona la ley que deja en manos de los particulares la facultad de contratar libremente entre sí respecto a los remates de bienes así como a la fijación de intereses: un instrumento que, en esa oportunidad, operó favorablemente, junto a las condiciones creadas en el mercado exterior, impulsando la economía. Bajaron los intereses y se resembraron algunas haciendas de café; otras fueron ampliadas y aumentó la exportación, así como también el contrabando. El 10 de mayo, una ley habilitó para la importación y la exportación del comercio en general los puertos de Maracaibo, La Vela, Puerto Cabello, La Guaira, Barcelona, Cumaná, Carúpano y Angostura. 

 El 13 de mayo, fue aprobada una ley monetaria, que contenía una relación general de las monedas extranjeras admisibles en las oficinas de la República. A partir de 1830, la Hacienda Pública recibió un eficiente y pulcro manejo de los dineros del Estado, lo cual generó un superávit fiscal que permitió iniciar el pago regular de la deuda exterior. La balanza comercial de Venezuela entre 1830 y 1834, fue positiva. Aspecto Político: El 18 de febrero, se promulga el decreto de libertad de cultos. 

http://www.monografias.com/trabajos54/historia-venezuela/historia-venezuela2.shtml#ixzz3LousbXEE http://www.monografias.com/trabajos54/historia-venezuela/historia-venezuela.shtml#ixzz3LoustiiO. "Primer Gobierno de José Antonio Páez". http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Antonio_P%C3%A1ez. "José Antonio Páez". http://www.buenastareas.com/ensayos/Caracter%C3%ADsticas-Del-Primer-Gobierno-De-Jos%C3%A9/3076262.html. "Características del Primer Gobierno de José Antonio Páez"